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Toni Kroos saluda a la afición del Santiago Bernabéu‘Football Leaks’ revela el contrato de Kroos en el Real Madrid

Football Leaks persiste en su intento de remover los cimientos del fútbol. El portal ruso desveló recientemente parte del contrato de Toni Kroos en el Real Madrid: el alemán percibe 10.9 millones de euros por temporada, lo que le coloca como el tercer mejor pagado de la plantilla blanca, solo por detrás de Cristiano Ronaldo y Gareth Bale.

Este portal revela también una cláusula incluida en el contrato de Kroos por la cual el ex del Bayern de Múnich recibiría 1.8 millones de euros más si es nominado entre los finalistas al Balón de Oro. El Madrid fichó al centrocampista alemán en 2014 por una cantidad cercana a los 30 millones de euros justo un año antes de que finalizara su contrato con el Bayern y que el jugador quedara libre. 

No es la primera vez que ‘Football Leaks’ desvela información del Real Madrid. Hace unas semanas, este portal sacó a la luz el contrato de traspaso de Gareth Bale por una cantidad de 99.749.542 euros, más un canon de solidaridad de 1.015.875. En total, 100.759.417 euros, más de lo que se pagó por Cristiano Ronaldo. El club blanco sólo reconoció un pago de casi diez millones inferior y es que en el apartado 15 del acuerdo, exigió ser el único en informar a la Prensa de que el precio pagado era de 91.589.842 euros.
 
CASO SLAUGHTER

El Fuenlabrada comprobó los pasaportes falsos y actuó, el Madrid siguió adelante

El club blanco no se enteró o no se dio por enterado mientras la entidad fuenlabreña abría una investigación

Mientras el Real Madrid sí utilizó el pasaporte falso de Guinea Ecuatorial del pívot estadounidense Marcus Slaughter, el Montakit Fuenlabrada tomó una serie de medidas preventivas que le llevaron a retirar el documento presentado por el alero Andy Panko, un pasaporte que era de la misma nacionalidad y tenía el mismo número que el de Slaughter. ¿Cómo lo hizo el club fuenlabreño, que nunca hizo jugar a Panko sin los papeles en regla? ¿Por qué el Madrid no tomó la misma resolución que su vecino? 

Según ha podido averiguar , el Fuenlabrada recibió una llamada de la Federación Española en la que le advertía de que los dos pasaportes tenían el mismo número, con lo que era evidente que alguna cosa no cuadraba.


Zach LaVine, campeón del concurso de mates

Zach LaVine, a repetir título en el Slam Dunk Constest

Zach LaVine finalmente estará presente en el Slam Dunk Contest del All-Star 2016. Según informa Yahoo! Sports, el concurso de mates de la fiesta de las estrellas contará con el actual campeón, que tendrá que competir con Andre Drummond (Detroit Pistons), Will Barton (Denver Nuggets) y Aaron Gordon (Orlando Magic) como rivales para volver a coronarse.

A falta de confirmación oficial por parte de la NBA el duelo de dunkers contará sólo con un jugador por encima de los dos metros y diez centímetros de altura. Los 2.13 de Drummond superan con creces el 1.96 de Barton y LaVine y los 2.06 de Gordon.


domingo, septiembre 2

Los hinchas "Más que el fútbol".




Mira a los jugadores de mi equipo. ¡Qué nobleza! Fuera y dentro del campo, ejemplos para la especie.






Una victoria de mi equipo sobre el innombrable otro es más que un resultado en un campo de fútbol, más que el once de mi vida marcando más goles que el enemigo. Una victoria de mi equipo sobre el otro es un triunfo para la humanidad: ganan los valores eternos que los colores de mi equipo encarnan, vence la justicia contra la injusticia, el bien contra el mal, la verdad contra la mentira. 



Porque sí. Sí. Solo hay una verdad. Y si alguna vez gana el otro es porque hizo trampas, porque el árbitro fue comprado, porque durante 90 minutos Dios le cedió el terreno a Satanás. De ninguna manera no mereció ganar. Cualquiera que tenga uso de la razón lo sabe.


Vayamos al detalle. Los goles que marca mi equipo nunca son goles en fuera de juego; los fueras de juego que no pitan cuando marca el otro siempre lo son. Habrá algunos cobardes -esos anémicos comentaristas que dicen ser "neutrales" - que dirán que están en desacuerdo conmigo, o que pese a ver la jugada repetida veinte veces en cámara lenta, y desde todos los ángulos, insisten en que es imposible determinar con absoluta seguridad lo que realmente ocurrió. Mienten. Solo las mentes estrechas, o mezquinas o corruptas no entienden que lo que aquí hay en juego no admite ambigüedades. Esta es la guerra. Si no te defines, no hay perdón.







Mira a los jugadores de mi equipo. ¡Qué nobleza! Fuera y dentro del campo, ejemplos para la especie. Algunos serán argentinos, otros alemanes, croatas, franceses, portugueses, brasileños, catalanes, andaluces, asturianos, manchegos, vascos, canarios, ciudadanos de Camerún. A veces serán ingleses o italianos. Serán altos o bajos, rubios o morenos. Da igual. Visten la camiseta de mi equipo y eso les libra de pecado. Los jugadores del otro equipo son teatreros, son tontos, son envidiosos, gente ruin. Son una visión de un mundo peor.

¡Y cómo juegan los míos! Con finura, con toque, con amor por el balón. Los otros son una ofensa al buen gusto. Ese estilo rústico tan suyo, balones para arriba y a ver qué pasa. Sí. La belleza también es un valor, y el otro equipo representa la fealdad. Y el mejor jugador de mi equipo es el mejor del mundo, y punto; el mejor del otro es un cantamañanas, un pobre acomplejado.

Y fíjate en nuestro entrenador. Un tipo de una honradez escalofriante. No se corta, no se arruga. Cuenta las cosas como son. El otro entrenador…bueno, la hipocresía hecha carne. Tan bueno, él; tan gentil…¡qué asco! Es una víbora. Se viste de santo pero alberga odio en el corazón y todo lo que dice es lo opuesto a lo que cree.







Yo juro ser fiel a mi equipo, a mi iglesia -la única, la apostólica, la verdadera- hasta que la muerte me separe

Los jugadores cambian y los entrenadores cambian también. Incluso a veces cambian de mi equipo al otro, y viceversa. No. No hay grises, no hay ninguna contradicción. Si vienen a mi equipo, sean de donde sean, la camiseta les purga de todo mal. Los santos en el cielo celebran su arrepentimiento, su redención, recuperada visión moral. Los que abandonan mi equipo para el otro, en cambio, son unos traidores, son lo peor de lo peor, son Lúcifer caído -por soberbia e idiotez- al infierno.

O estás conmigo o estás en contra mía. O eres de mi bando o eres del otro. La neutralidad, repito, no existe. En un combate tan primordial, en el que la única comparación viable es la del Catolicismo contra el Islam en tiempos de la Cruzadas, no está permitido elegir mi bando hoy y el otro mañana. Algunos periodistas dicen que sí se puede. Basura. Hay dos tipos de periodistas, y nada más. 







Los que están con mi equipo -gente decente, íntegra, perspicaz- y los que están con el otro -comprados, parte de una siniestra conspiración que obedece a intereses políticos o empresariales-. Los peores son los que intentan disimular, los que dicen que solo son partidarios del "buen fútbol". ¡Bah! Ellos son los más corruptos, los que cobran más por sus mentiras.

Yo no sé ni mentir, ni disimular. Yo juro ser fiel a mi equipo, a mi iglesia -la única, la apostólica, la verdadera- hasta que la muerte me separe. Es quien soy. Es mi identidad. Mi alfa y mi omega. Los del otro equipo, y todos aquellos que cuestionan mi fe, a la hoguera.



JOHN CARLIN





Según algunos historiadores, los orígenes de las fiestas de Carnaval se remontan a las antiguas Sumeria y Egipto, hace más de 5,000 años, con celebraciones similares en la época del Imperio Romano, desde donde se difundió la costumbre por Europa, siendo traído a América por los navegantes españoles y portugueses que nos colonizaron a partir del siglo XV.


La celebración del Carnaval tiene su origen probable en fiestas paganas, como las que se realizaban en honor a Baco, el Dios del vino, las saturnales y las lupercales romanas, o las que se realizaban en honor del buey Apis en Egipto.






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